Colecho: Ventajas e Inconvenientes

En un post anterior estuvimos hablando de las ventajas y desventajas que podía tener que nuestro bebé durmiese en la misma habitación que sus padres y cómo ésta situación podía afectar al sueño y al periodo de descanso de todos. Sin embargo, ahora vamos a dar un paso más allá y vamos a hablar del “colecho” o lo que es lo mismo, compartir cama con nuestro bebé.

No sé si esta pregunta será más o menos frecuente que la de compartir habitación con nuestro bebé. En realidad, pienso que la mayoría tenemos una respuesta clara y rápida a las dos preguntas, cada uno la suya pero, realmente sabemos si estas respuestas están bien fundadas? Conocemos los riesgos y beneficios que, en este caso, puede traer el colecho?

Sean cual sean tus respuestas, si por experiencia algo te ha funcionado siempre, será perfecto y la mejor opción posible. Sin embargo, a lo largo de este post vamos a intentar desarrollar más el colecho.

Desde siempre, en nuestra cultura occidental, ha sido mal visto que los padres y sus bebés duerman en la misma cama, incluso muchas veces se ve mal hasta coger durante rato a nuestro bebé en brazos. Pero en otras culturas, que los padres compartan cama con sus hijos es algo totalmente normal y natural.

Aquí, tal vez estemos más acostumbrados a dar prioridad a las normas de seguridad que a sensibilidad. Y es que, efectivamente, compartir cama con nuestro bebé atañe unos riesgos que no hay que ignorar.

colecho de madera

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Peligros del colecho

Riesgo de asfixia: Compartir cama con nuestro bebé puede conllevar un riesgo de asfixia mayor. El colchón de la cama de los padres puede estar más usado que el que el bebé tendría en su propia cuna y sabemos que el colchón tiene una importancia fundamental tanto para el descanso de nuestro bebé, como para su seguridad. Además, la ropa de cama que nosotros usamos también puede conllevar riesgos para el bebé, dado que sin querer se puede ver cubierto por esos artículos. Tanto las almohadas, como las mantas, son artículos realmente peligrosos para la seguridad de nuestro bebé y dos de los más comunes en las investigaciones de muerte por asfixia de los pequeños.

Como ya explicamos en un post anterior, para evitar los riesgos del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante, los niños siempre deben colocarse a dormir boca arriba sobre un colchón firme sin almohadas, mantas, juguetes, peluches u otros artículos.

Golpes: Por otro lado, sin darnos cuenta podemos girarnos hacia él y golpearlo o “aplastarlo” con el consiguiente susto como mínimo.

Padres fumadores: Compartir cama con alguien que es fumador siempre puede resultar incómodo pero en el caso de que quien comparta cama sea un bebé entraña un peligro mayor, ya que algunos estudios han observado que los bebés que comparten la cama con sus padres fumadores presentan un riesgo mayor de muerte súbita.

Falta de descanso: Además de los posibles riesgos de seguridad, compartir la cama con un bebé a veces impide a los padres conseguir una buena noche de sueño. Y los bebés podrían aprender a dormir asociando este momento con estar cerca de uno de sus padres, en su cama, lo que puede convertirse en un problema en la hora de la siesta o cuando el bebé tiene que ir a dormir antes que los padres.

La Comisión para la Seguridad de los Productos de Consumo de los EE.UU. y la Academia Estadounidense de Pediatría no recomiendan compartir la cama con un niño menor de 2 años, y citan un mayor riesgo de muerte por sofocación, síndrome de muerte súbita del bebé (SIDS), estrangulación u otra causa inexplicable. Pero otros especialistas y grupos de padres no están de acuerdo y sostienen que dormir con los niños es seguro y beneficioso si se hace correctamente.

Si decides dormir con tu pequeño, no dejes que se duerma solo en una cama de adulto: no está diseñada teniendo en cuenta las precauciones de seguridad infantil. Como lógicamente no siempre te irás a dormir a la misma hora que tu pequeño, piensa en ponerlo en su moisés o cuna durante las siestitas y por la noche hasta que se despierte para tomar pecho o biberón por primera vez.

Noticia completa

Sin embargo, como hemos dicho al inicio de este artículo, compartir cama con sus bebés es algo muy común en culturas no occidentales donde el número de muertes infantiles relacionadas con este hecho son infinitamente menores que aquí.

Muchas familias, están apostando por el colecho como medio de mantener el vínculo afectivo existente entre el bebé y sus progenitores.

“Esto era lo habitual en Europa hasta el siglo XIX, pero a partir de entonces los cambios sociológicos y la disposición de viviendas más grandes favorecieron que el bebé durmiera de forma independiente“, recuerda la doctora María Aparicio, de la Asociación Española de Pediatría, quien sí percibe que actualmente cada vez más parejas prefieren dormir con sus pequeños en la misma cama en línea con las ideas defendidas por los partidarios de la crianza con apego o las asociaciones pro-lactancia materna.

Los primeros argumentan que ayuda a que se establezca un vínculo emocional fuerte entre padres e hijos -y en consecuencia, que estos tengan relaciones seguras y empáticas en la edad adulta-; y los segundos, que de esta forma la madre tiene más facilidades para dar el pecho y la lactancia se prolonga durante más tiempo.

Incluso hay familias que, considerando el ritmo de vida actual y el poco tiempo que pasan con a sus hijos, ven importante dormir juntos para conseguir con ellos una conexión mucho mejor que contrarreste la existente durante el día a causa de las obligaciones de cada uno.

Beneficios del colecho

  • Favorece la lactancia materna al hacer que ésta se mantenga durante la noche de una forma más continua y natural. Dormir pegado a su madre y el contacto sensorial que el bebé tiene durante el sueño con ella le sugiere respuestas inmediatas que le invitan a realizar más tomas nocturnas creándose así un círculo que, al mismo tiempo, favorece también la mayor producción de leche.
  • Seguridad y Tranquilidad: Dormir junto a nuestros bebés les aporta a ellos una gran sensación de seguridad y tranquilidad, especialmente durante sus primeros meses cuando esa separación ocasiona que se despiertan con frecuencia en medio de la noche
  • Más horas de sueño para todos: El colecho, ayuda a los bebés a dormir más durante la noche porque aunque se puedan despertar más a menudo para mamar, el tiempo de lactancia es menor. Además de ser algo casi inmediato, lo que ayuda a sumar a una mayor cantidad de sueño durante la noche
  • Fortalece los vínculos: Dormir junto a nuestro bebé, nos ayuda a recuperar la cercanía con él o ella después de haber estado separados prácticamente todo el día.

Te dejo unos modelos de cunas colecho que pueden interesarte (enseñamelos)

 

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Sobre la autora Angela

Hola mi nombre es Angela, soy de España y Pediatra de profesión.Mi pasión por los niños hace de mi profesión un verdadero hobby y a ellos dedico mi día a día, sobre todo desde que soy madre, después de tener a mi dos pequeños me di cuenta de todas las cosas que una mamá primeriza desconoce y a lo que se tiene que enfrentar a la hora de criar a su bebé.Por mi experiencia como madre y en consulta, puedo ayudar y aconsejar de las mejores opciones a la hora de iniciarse en el maravilloso mundo de la maternidad.

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